Después de tres semanas desde su nacimiento, falleció la beba que había sido dada por muerta y que pesó 520 gramos al nacer.
La beba sietemesina se mantenía en un respirador de alta tecnología y sometida a intensivos cuidados por parte de los profesionales de la Maternidad Provincial 25 de Mayo debido a su delicada condición.
Anoche sufrió una descompensación y no se recompuso, motivo por el que dejó de existir, según lo confirmó el director Asistencial del nosocomio, Juan Ibertis.
Recordemos que el pasado 14 de abril, su madre fue operada de urgencia por una infección en una institución céntrica, donde se adelantó el parto. De acuerdo a la posterior denuncia radicada en la Unidad Judicial Nº 3, un médico de apellido Toledo le indicó al padre que la pequeña había fallecido luego de nacer.
Fue la cuñada de la mamá de la pequeña quien al ir a buscar el cuerpo a un sótano del nosocomio, advirtió que la pequeña mostraba leves movimientos en sus piernas y la boca. Este hecho fue advertido a una de las enfermeras, quien atinó a decirle que se trataba tan solo de reflejos, aconsejándole no tocar a la bebé porque se encontraba contaminada.
Cuando la mujer puso en conocimiento de esto a los progenitores, pidieron el urgente traslado hacia la Maternidad y denunciaron al médico por mala praxis.