En el interior del Estadio Malvinas Argentinas, los revoltosos comenzaron a lanzar todo tipo de elementos contundentes contra las personas que ocupaban el sector de plateas, por lo que el personal policial debió intervenir para que los incidentes no pasaran a mayores, resultando lesionados tres uniformados y un efectivo de civil que había asistido a observar el partido en compañía de su hijo menor de edad.
Una vez controlada la situación, los incidentes se trasladaron a las afueras del Estadio, donde los simpatizantes del Club Policial dañaron varios vehículos que estaban estacionados en las inmediaciones.
Los efectivos lesionados, radicaron la denuncia correspondiente en la Unidad Judicial Nº 7, desde donde se dio intervención a la Unidad Fiscal de Delitos Correccionales.