martes, 23 de julio de 2013
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La explosión del artefacto provocó un gran incendio que destruyó casi por completo al vehículo. Los vecinos alertaron del siniestro a su propietario Diego Rodriguez, quien se desempeña como fotógrafo del diario El Ancasti, y que al llegar al lugar encontró su automóvil destruido por las llamas.
Esta no es la primera vez que desconocidos arrojan bombas incendiarios contra vehículos. Hace dos semanas quemaron del mismo modo operandi a un Jeep que estaba estacionado en Prado entre Sarmiento y Rivadavia.
Se presume que los autores son grupos de vándalos que se contactan por redes sociales para pergeñar estas acciones, tales como ocurren en las grandes urbes.