A las 7:30, bajo una fuerte custodia policía, ingresó el fiscal Marcelo González a su lugar de trabajo, mientras los manifestantes lo insultaban y chocaban con la policía. Igualmente el fiscal logró ingresar a la oficina, que se cerró con llave.
Durante toda la mañana los manifestantes se mantuvieron frente a la fiscalía y anunciaron que así lo harán durante todos los días hasta tener una respuesta por parte de la Corte de Justicia.
Al final de la mañana, alrededor de las 13, cuando terminaba su horario de trabajo, González quiso salir de la fiscalía y los manifestantes que todavía se mantenían en el lugar, sorprendentemente comenzaron a arrojarle huevos que le impactaron en su cuerpo.
Otra vez el fiscal tuvo que ser asistido rápidamente por la guardia que lo ingresó al departamento policial, ubicado al lado de la fiscalía, para salvaguardar su integridad física.