El hecho por el cual estaban siendo juzgados los policías ocurrió el 17 de abril de 2005 cuando Ramón Arreguez fue llevado a la comisaría Tercera donde lo sometieron a una fuerte golpiza que, según el damnificado, le llevó a perder un órgano interno.
Por este hecho, cuatro policías fueron juzgados por el delito de vejaciones: Néstor Rafael Córdoba, Francisco Reartes, Raúl Aredes y Walter Soria.
Córdoba y Reartes fueron condenados a 3 años, y 1 un año y 8 meses de prisión en suspenso, respectivamente. A Córdoba también se le impuso la restricción de no acercarse al damnificado ni a su familia.
Aredes y Soria fueron declarados inocentes y quedaron absueltos por el hecho. Los cuatro respondían por una imputación formal de vejaciones calificadas.
Los jueces hicieron lugar a la acción civil iniciada por el damnificado, quien percibirá un 10 por ciento del pedido inicial de 613.000 pesos, en concepto de resarcimiento. También los imputados fueron inhabilitados por seis y tres años para cumplir funciones en la fuerza policial.