Se trata de Sergio Rubén Perea, quien el pasado sábado 25 de
octubre conducía un Jeep Cherokee, y al hacer caso omiso al corte de la ruta 41
por el trabajo de peritos por otro accidente ocurrido en el lugar, realizó una
brusca maniobra que terminó con el vuelco del vehículo, la muerte de un joven
de 18 años que lo acompañaba y una menor de 15 años atropellada con lesiones.
En el mediodía de este martes, el conductor de 25 años se
presentó en Fiscalía donde guardó silencio. Lo que se confirmó, luego de
realizados los correspondientes exámenes es que al momento del accidente iba
alcoholizado.
Los resultados arrojados es que Perea, protagonista del trágico
accidente en la ruta 41, en la zona denominada "Vista Larga", en Fray
Mamerto Esquiú, iba con 1,49 de alcohol en la sangre, cuando lo mínimo
permitido es de 0,5.
Ahora el imputado por homicidio culposo por la muerte del
joven y lesiones culposas por la chica a la que rozó al girar en U, continuará detenido.