La causa fue instruida por el fiscal Miguel Mauvecín, quien
la había enviado a debate a principios del año pasado. Así el gurú fue imputado
por el delito de abuso sexual por aprovechamiento de la inmadurez sexual de la
víctima, dos casos de corrupción de menores agravada y abuso sexual con acceso
carnal en grado de tentativa, y un hecho de abuso sexual con acceso carnal. Los
abusos a menores habrían sido cometidos entre los años 2002 y 2007.
Entre los hechos se encuentra el denunciado en abril de 2009
por un joven cordobés que señaló que cuando estuvo alojado en el centro
"Meditazen” en Capayán, había sido víctima de abuso por parte del gurú. En la
denuncia mencionó que los ultrajes ocurrieron entre 2002 y 2004.
Tras la denuncia, el caso fue girado a la fiscalía de
Mauvecín, quien ordenó que se realicen pericias médicas y psicológicas a la
víctima. Éstas confirmaron la existencia de los abusos sexuales.
Otra de las víctimas, señaló que había sufrido sus abusos entre
el 2000 y 2007. En uno de los hechos, la víctima tenía 10 años cuando Ocampo le
habría exhibido películas eróticas y posteriormente lo habría tocado en sus
partes íntimas. Cuatro años después en una vivienda del sur de esta ciudad, el
acusado habría accedido carnalmente al joven.
El último ultraje habría ocurrido en 2007, ya en el predio
que la comunidad "Meditazen” tiene a Ocampo como jefe de la congregación. Según
la investigación, el gurú lo habría obligado a que le practicara sexo oral dentro
de un baño y finalmente lo violó.