Cabe remarcar que la fiscal Olga Pereyra había solicitado 3
años y medio de cárcel, mientras que la querella, 5 años por las dos víctimas.
La fiscal sostuvo la acusación sobre el imputado y puso
énfasis en que en el momento del accidente trágico, Morales iba alcoholizado.
En tanto que la querella, representada por Raúl Barrionuevo,
pidió la pena máxima que establece el Código Penal para los homicidios
culposos. Según señaló el letrado, la conducción imprudente y negligente, más el
número de víctimas fatales, debía agravar la pena del sujeto.
Sin embargo, la condena fue de 3 años de prisión efectiva
tal como lo resolvió el tribunal.
El hecho ocurrió el 25 de diciembre de 2010, en la ruta 14,
departamento Capayán, cuando las dos agentes egresadas volvían de una fiesta en
el camping de Concepción. Mientras caminaban por esa ruta, Morales, en total
estado de ebriedad, las arrolló y la fuerza del violento impacto les quitó la
vida en forma instantánea, según trascendió en aquel momento.