Según relató la mujer, de 83 años, los malvivientes ingresaron por la tapia oeste y luego de quitar el alambre que tenía un portón metálico aprovecharon para ingresar por una ventana.
"Yo estaba en el baño para ponerme en cama y veo dos que estaban adentro y digo ¿Qué pasa? ¿De dónde vienen? Y me dicen cállese la boca, esto es un asalto y me quedé callada porque estaba muy asustada y me empezaron a pedir plata. El más grande me estaba desmantelando el ropero, sacó y tiró todo y no encontró nada. En un momento dado el mayor de los delincuente tomó un cable que había en la habitación y comenzó a ahorcarme.Me estaba muriendo, cuando me tiré me saqué eso y me puso una toalla pero la tenía también bien ajustada”, relató la abuela.
Los ladrones conocían bien el lugar. Además, buscaban la plata del alquiler del local que la víctima posee al lado del domicilio. Fruto de las torturas a la que fue sometida, la mujer perdió la conciencia por varios minutos.
Los delincuentes usaban pantalones rotos con manchas de aceites y siempre actuaron con la cara cubierta
Una vez superado el difícil momento, la mujer dio participación a la policía. Sin embargo, se quejó por la tardanza de la fuerza para llegar hasta su domicilio ya que tuvo que realizar dos llamadas telefónicas.
"Si los molestamos es porque los necesitamos de verdad”,
exclamó. La mujer pudo realizar la denuncia, aunque hasta el momento no hay
detenidos por el hecho. FM La Perla.