Dos hombres con vestimentas semejantes a las que utilizan trabajadores petroleros llegaron alrededor de las 9:40 del día lunes al Centro Periférico del barrio La Floresta, dejaron a un hombre moribundo y luego se marcharon en un automóvil color azul.
El hombre mal herido falleció en contados minutos cuando lo ingresaron al consultorio, y desde entonces y por varias horas del día, el hecho se convirtió en una misteriosa muerte.
Una vez que se informó del deceso arribó al lugar personal policial de la Seccional Cuarta y por los guantes que la víctima llevaba puestos podría indicar que pudo haber sido un motociclista que tuvo un accidente de tránsito.
Pero no aparecía ninguna motocicleta en los patrullajes que realizaron tanto en calles adyacentes al centro periférico situado sobre avenida Rivadavia y calle Los Robles, y tampoco en arterias de los barrios Las Flores o Newbery.
Todo parecía más que misterioso, hasta la identidad de la víctima que podría tratarse de un hombre de entre 35 a 40 años.
Se le dio intervención a la División Criminalística y a la fiscalía penal de turno y tres horas después, desde Criminalística informarían que mediante el método Afish, habían logrado identificar al hombre como Adolfo Miguel Turra.
Con el transcurrir de las horas aparecería el testimonio de una mujer, quien señaló haber presenciado el accidente.
Este habría acontecido en inmediaciones de las calles Jaime Dávalos y Chazarreta, en barrio Máximo Abásolo. La testigo habría manifestado haber visto caer de la motocicleta al hombre, que éste se levantó tambaleante y volvió a subirse y siguió camino.
Las dos personas que lo llevaron al Centro de salud de la Asociación Vecinal del barrio La Floresta lo habrían encontrado accidentalmente en su camino y al verlo desfalleciente, decidieron voluntariamente acercarlo a un lugar donde le brinden atención médica, y ese lugar fue el Centro de salud barrial.
El mismo lunes por la noche, el personal policial interviniente había logrado dar con la esposa de la víctima, a quien le recibía declaración al igual que a otros posibles testigos, con la finalidad de descartar que pudiera haber sido víctima violenta de terceros.
Fuente: diario Crónica.
Adolfo Miguel Turra vivió varios años en Tinogasta, donde formó pareja y tuvo un hijo varón. Hace aproximadamente tres años, había decidido su regreso al Sur del País.
Su madre que reside en Tinogasta con el resto de la familia, al enterarse de la trágica noticia, viajó de manera urgente con destino a Comodoro Rivadavia para despedir los restos de su hijo.
Últimos Datos en la Investigación
El jefe policial de la Seccional Cuarta, comisario Mariano Angel, encabezó ayer una minuciosa inspección junto a su personal en la calle Chazarreta al 4.800 del barrio Máximo Abásolo. Así, finalmente lograron encontrar la motocicleta en la que viajaba Miguel Turra durante la mañana del lunes cuando sufrió el accidente que le costó la vida.
Además, las entrevistas con vecinos de la cuadra y del sector, permitieron dar con un nuevo testimonio que ratifica que a Turra no se cayó de su rodado sino que lo embistió un vehículo. De esa manera, la policía busca al automotor implicado en el accidente.
Hay que recordar Turra, de 33 años y padre de una bebé, falleció luego de haber sido trasladado al centro de salud del barrio La Floresta por dos hombres que lo dejaron tirado en la vereda y se marcharon.
Según señaló una enfermera del centro sanitario, Carmen Lezcano, la víctima fue abandonada a las 10:50 del lunes sobre la vereda del edificio por los dos ocupantes de un automóvil de color azul. Se investiga si serían quienes lo embistieron.
"Lo dejaron abandonado en la vereda y se fueron. Se lo subió a la camilla y se le hizo la atención. Ya estaba en un estado grave, y después hizo un paro (cardíaco). Nosotros le dijimos que no había médico, y que lamentablemente lo llevaran al hospital, pero nos dijeron que no tenían nafta y se fueron. Andaban en un vehículo azul. Eran dos", contó Lezcano en su momento.
Antes de ello, un llamado al Centro de Monitoreo había alertado en la mañana del lunes sobre un accidente en la calle Chazarreta y además se solicitó una ambulancia. Un móvil de la Seccional Séptima concurrió en ese momento, pero no encontró rastros de tal accidente.
Ayer la policía estableció que la moto fue dejada encargada en una vivienda del sector.
Por otro lado, el mismo lunes la policía logró entrevistar a
la pareja de Turra, quien contó que Miguel salió a las 8 de la vivienda en la
que residía en el Cordón Forestal a bordo de su Motomel tipo cross. Iba al
centro periférico del barrio San Cayetano en busca de la leche y la libreta sanitaria
de la hija que tienen en común. Voces Escritas.