El religioso, de 53 años, "debe abstenerse de mantener
contacto con la víctima o su familia, fijar un domicilio procesal en la Segunda
Circunscripción de Andalgalá y no salir de la provincia sin autorización previa
de las autoridades", indicó el fallo.
Asimismo, se le comunicó que "de no cumplir con algunas
de estas restricciones, podría perder su libertad y pasar a calidad de detenido".
La causa, que se desarrolló bajo el más estricto secreto de sumario,
se habría iniciado por la denuncia de la madre del joven por abusos que
comenzaron en 2012. Luego de dos meses de radicada la acusación, la Justicia
imputó a Rasgido por cuatro hechos de "abuso sexual", uno de ellos
con "acceso carnal", cometidos presuntamente contra un adolescente de
15 años mientras ejercía como párroco de la jurisdicción. La fiscalía le tomó
declaración en las últimas horas de ayer al cura que, según trascendió, habría
negado todas las acusaciones.
Cabe acotar que Rasgido fue separado como párroco en la iglesia
de Andalgalá por decisión del Obispado apenas trascendió la denuncia.