La mujer se conducía en su motocicleta en el sentido
sur-norte por calle Constitución, cuando impactó con un vehículo que era
conducido por Nicolás Pacheco Saris, funcionario del área Recursos Humanos de
la municipalidad, y que lo hacía en dirección correcta.
"Al estar viviendo hace poco en Tinogasta, y más aún, ver vehículos estacionados en doble sentido y gente que circula esas calles en doble mano, yo entendía que realmente era doble mano. Me conducía en mi motocicleta en sentido sur-norte, confiada en que lo hacía correctamente, además nunca vi ningún tipo de señalización, explicó Leras en diálogo con FM La Voz.
Relató que cuando vio el vehículo, comenzó a frenar la moto, pero como se conducía a alta velocidad, perdió el equilibrio, se cayó al piso, e impactó contra el auto. A su vez, el manubrio de la moto la golpeó en el estómago, situación que le impidió levantarse inmediatamente a causa del dolor.
"Cuando se me calma un poco el dolor, trato de levantarme y en ese momento el dueño del auto se bajó alterado y me dijo que no me levante, que ya estaba llamando a la policía. Me empezó a insultar diciéndome cómo le había dejado el auto y que ya iba a venir la policía para que arreglemos por los daños. Entonces traté de levantarme y me empujó contra el piso. Hice tres intentos de levantarme con la ayuda de un chico que estaba allí, pero cuando le dije que el auto no tenía nada, se dio la vuelta y me pegó una trompada en la nuca. Aún no podía restablecerme del accidente por lo que con esa trompada se me nubló la vista, tenía mucho dolor de cabeza, nauseas, y sentí que se aflojaron las piernas. Me senté en el cordón y allí me quedé hasta que llegó la policía y la ambulancia", relató.
"Parece que él entendía que yo me quería dar a la fuga, porque me tenia agarrada del brazo y me apretaba contra el piso. Pero no me iba a ir, si no ni siquiera me podía restablecer del golpe del accidente; y más aun de la trompada que me dio", dijo la mujer.
"Me trató muy mal, toda la gente que estaba en el lugar escuchó. Nunca me preguntó si estaba bien o cómo me sentía, el sólo hablaba por teléfono y me insultaba por cómo le había hecho el auto", agregó.
Por último la joven contó que "ya en el hospital me encontraba en la camilla con el cuello ortopédico y sueros que me habían los colocado los médicos, cuando él se hace presente con la policía; pero ahí ya estaba tranquilo y me dijo que lleguemos a un acuerdo por los daños y luego me dijo que regresaría para ver cómo seguía. Pero nunca más apareció, ni siquiera me preguntó cómo estaba", se lamentó la mujer. Fuente: Voces Escritas.