Es así que tras el llamado de los vecinos, concurrieron al
lugar motoristas de las comisarías Séptima y Octava, quienes frenaron la
práctica ilegal.
Una vez en el lugar, los motociclistas –en su mayoría
menores de edad- enfrentaron tirándoles los rodados encima a los efectivos
policiales, iniciándose una persecución.
En la carrera, los motociclistas llegan hasta un domicilio,
donde se resistieron a ser arrestados aduciendo que eran menores.
Sin embargo, los rodados terminaron siendo secuestrados y
los menores demorados a disposición del Juzgado de Menores. Un agente de
apellido Cejas terminó con lesiones.
Los vecinos del lugar, advirtieron que estas prácticas
ilegales son llevadas a cabo con frecuencia en la zona, llevando peligro a las
personas que se encuentran en cercanías.