Vergara llegó a jugar el partido, como todos los sábados, al complejo del Club Parque Daza. Sin embargo, en esta oportunidad algo estaba mal en su organismo, ya que llegó a contar que tenía un fuerte dolor de estómago.
Sin embargo, su pasión por el fútbol, lo llevó a disputar la totalidad del primer tiempo y parte del segundo. Como su estado de salud no mejoraba, optó por salir de la cancha y dejarle el lugar a un compañero.
Luego de algunos minutos de descanso, "Chacho" -como también se lo conocía- se descompensó repentinamente a causa de un infarto. De inmediato fue trasladado en una ambulancia al hospital San Juan Bautista. Allí, pese al esfuerzo de los médicos que lo recibieron, Vergara se apagó y dejó de existir.
La noticia causó un profundo pesar en el ambiente futbolístico, ya que "El Huaycamero" era muy querido y tenía muchos amigos. Además fue una de glorias del fútbol catamarqueño en su época de juventud. Su huella imborrable dejó en los clubes de Sarmiento, de la Capital, y El Bañado, en Valle Viejo, donde desplegó su notable habilidad.
Además de su pasión por el fútbol, Vergara trabajaba desde hace muchos años en el Ente Regulador de Servicios Públicos y Otras Concesiones (En.Re.). donde era muy querido.