Al salir, el denunciante observa que efectivamente un joven
corría en sentido sur llevándose el llavero, con la ayuda de gente que estaba
en el lugar lo persiguen y logran detener su huida en el barrio centenario.
Según el relató de los testigos, se trataba por su
apariencia física de un niño prácticamente que al momento se ser interceptado
solo pedía que no le peguen y aseguraba que el solo respondía a las ordenes de
otra persona a quien no identifico.
Este caso se suma a otros de los cuales distintas personas
vienen dando aviso en las ultimas semanas, en algunos casos fueron llaves, en
otros motos.
Los casos tienen en común que en todos son menores los que
actúan y al ser descubiertos acusan a un "Señor de Gorra” como el que los envía
a cometer estos hechos.
Fuente: laveintiuno.com.ar