jueves, 1 de diciembre de 2016
09:25
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En plena marcha, los municipales iban arrojando bombas de
estruendo, cuando en calle Sarmiento casi esquina San Martín, un perro
callejero mordió un elemento pirotécnico arrojado por un trabajador.
Al apretarlo entre los dientes, el explosivo detonó y el
perro murió.