El hecho ocurrió el miércoles en la localidad de Huillapima,
en el departamento Capayán, donde una menor de 15 años compró una cerveza y un
mojito en el kiosco de frente de la escuela.
Los progenitores radicaron una denuncia penal contra el
establecimiento educativo y del kiosco ubicado frente al establecimiento.
La menor les contó a sus padres que cuando llegó a la
escuela, el preceptor no la dejó ingresar debido a que ya había ingerido
alcohol. La adolescente manifestó haberse sentido mal en ese momento, por lo
cual decidió no volver a su casa. Recién lo hizo horas más tarde.
La denuncia de los padres contra la escuela se debe a que
antes de despacharla, tendrían que haberse comunicado con ellos para dar aviso
de la situación.