Para oponerse al desalojo, Cancino tomó un arma de fuego y con ella se resistió a la orden judicial. Además, su esposa amenazó con prenderse fuego, y hasta uno de los menores se autoflajeló.
Según la información judicial, la orden de desalojo fue emanada de la fiscalía de Instrucción Nº9, a cargo del fiscal Roberto Mazzucco, y luego este pedido fue autorizado por el juez de Control de Garantías en turno, Rodolfo Maidana.
Los efectivos policiales, orden en mano, se presentaron ayer al mediodía en la vivienda y estuvieron hasta la tarde noche intentando convencer al hombre atrincherado para que deponga su actitud y permita que avance el procedimiento.
Cancino asegura que quienes los denunciaron como un presunto "usurpador”, habrían falseado firmas e incluso habrían "plagiado” una escritura que estaba en su poder.
En tanto, la versión de las personas que iniciaron el proceso jurídico para recuperar la posesión del domicilio y las tierras argumentarían que el padre de Cancino hizo la venta de todas las propiedades en el año 99.