Una joven hizo público todo lo que tiene que soportar al ser
víctima de violencia de género. Su ex pareja la golpeó innumerables veces y otras
tantas más fue víctima de amenazas.
El cansancio, el miedo, las ganas de proteger a sus hijos,
todo fue suficiente para que la mujer decida hacer públicos los mensajes que le
enviaba su pareja amenazándola, sumado a que contó cómo la golpeaba.
Parte de su relato: "Hacía seis años que estaba
separada cuando conocí a esta persona. De a poco empiezo a notar que él es muy absorbente, sofocante y
controlador, por lo que decido terminar con la relación; pero él se negaba. Me empezó
a ir a buscar a mi antiguo trabajo y hacerme escándalos allí, así que lo empecé
a denunciar por amenazas. Lamentablemente, la cosa no terminó allí, sino que me
golpeó muchas veces y hasta llegó a incendiarme la moto”.
"Me golpeó en plena calle. Me iba a buscar a mi trabajo
para gritarme, siempre fue muy violento. No podía hacer nada tranquila, porque si él llegaba a llamar o
enviar un mensaje y yo no contestaba, sabía que se venían los golpes. ‘No me
contestabas porque estabas hablando con tu macho’, me decía”, agregó.
Estos hechos fueron denunciados por la mujer, quien en siete
oportunidades concurrió a la comisaría, pero dijo no haber obtenido resultado
alguno de esas formalidades. "Lo he denunciado pero nunca me dan una respuesta concreta y real. A él le dan la
restricción judicial para que no se
acerque a mí, pero no le importa nada. Siendo que es una persona que no conoce
límites, ¿qué caso le puede a hacer a una restricción, que en definitiva es un
papel?”, escribió en otra parte de su relato.
"Lo que quiero son soluciones concretas, no un papel.
Quiero que de alguna forma le hagan entender que lo que está haciendo no es
correcto. Le he dicho que necesita ayuda psicológica, pero él no quiere. Él
dice que yo soy la culpable de todas sus reacciones, lo que te dicen siempre
los golpeadores. Siempre vos sos la perra, la zorra, la trola. Él me desnudaba
para pegarme y me asfixiaba con la almohada. Le supliqué de rodillas que no me
pegue más, pero a él no le importaba nada”, relató conmocionada.