El ilícito
se produjo en horas de la madrugada cuando el comedor se encuentra sin la
presencia del personal ni un sereno.
En ese
momento, malvivientes habrían aprovechado la oportunidad, e ingresaron
rompiendo una ventana del salón para sustraer elementos de poco valor como
lapiceras, sellos y otros elementos pequeños.
La pérdida
que más se lamentó fue el robo de una de las llaves del comedor comunitario del Bº 25 de agosto,
que funciona en el C.I.C. de ese barrio.
Ante esta
situación el delegado del distrito, intentó conseguir un cerrajero para que
abriera la puerta para que el personal trabajara y preparara el alimento a los
niños, pero al no conseguir un cerrajero, no se pudo cocinar a los niños que
finalmente quedaron sin su almuerzo.
Se supo que
al día siguiente, el problema de la llave se solucionó y el comedor abrió
nuevamente sus puertas para volver a brindar el servicio fundamental para los
niños del lugar.
Fuentes
cercanas a la investigación, creen que los malvivientes buscaban dinero ya que
en el lugar había herramientas de trabajo y otros elementos de valor los cuales
permanecieron intactos a pesar del robo.