Si bien hasta ayer la hipóstesis más fuerte era la de un supuesto suicidio, en las últimas horas surgieron nuevos datos que atentan contra este razonamiento.
Primero, en un allanamiento realizado en el domicilio donde residía, se secuestraron distintos elementos que no se condicen con el perfil de alguien que puede autoflagelarse.
Segundo, testimonios de personas cercanas a la víctima, habrían señalado que en ningún momento notaron en ella indicios de que pueda haber estado pasando por alguna perturbación o estrés. Es más, habrían destacado su vitalidad y buen estado de ánimo, algo que no coincide con el perfil de un suicida.
Asimismo, la ausencia de signos de violencia en el cuerpo de Rocío es otra pista que desconcierta a los investigadores por estas horas, quienes esperan encontrar algún dato fílmico que puedan aportar las cámaras de seguridad instaladas en la zona.