Los uniformados trabajan en identificación de personas,
controles vehiculares, tráfico presuntamente ilegal de mercadería, tráfico de
sustancias tóxicas, y trata de personas.
Los operativos se
realizan en las cuestas, de la Chilca, Minas Capillitas y Ruta a Belén.
Una fuerte versión indica que estos
operativos tratan de controlar a personas y movimientos vehiculares
provenientes de Bolivia, siguiendo una
ruta por Tucumán, Aconquija, Andalgalá y a todo el Oeste provincial, con todo lo que ello significa.
Cabe consignar que coincidentemente, en casi todos estos
lugares, se carece de control policial en los puestos de control, lo que
significaría una ruta ideal para esos malvivientes.
Otras versiones indican que durante su estadía en la ciudad
de Andalgalá, los gendarmes realizaron varios controles vehiculares en la zona
urbana, detectando varios rodados con situación muy irregular.