“No había ninguna señal que se quería quitar la vida”

La madre de Luciano Farías, fallecida en Buzios (Brasil), relató todo lo sucedido con su hijo y la historia con Pablo Angelina. Ella no quería que se casara y tampoco que se fuera a vivir a otro país. Aseguró que Luciana amaba la vida.
miércoles, 25 de enero de 2017 08:52
miércoles, 25 de enero de 2017 08:52

Cristina, madre de Luciana Farías, esposa de Pablo Angelina que murió en Brasil, dialogó extendidamente con Radio Valle Viejo y relató la historia de principio a fin.

Según su relato, ella no quería que su hija se casara con Pablo Angelina porque le tenía miedo debido a su historia tormentosa pasada. Le pidió varias veces a hija que no lo hiciera, pero no la escuchó.

Finalmente, la acompañó en su casamiento y tuvo que aceptar que cambiara de vida y en otro país porque su marido (Angelina) quería empezar una vida nueva con ella y esa vida sería en Buzios.

"El 28 de septiembre se casó. Fui a acompañarla, no quería entrar y ella me pedía por favor que entrara a la sala de la ceremonia. Salí, la abracé y lloré mucho. Angelina se acercó a mí y me dijo 'Le prometo que la voy a cuidar'. Yo tuve una sola respuesta: 'Usted no me prometa, usted cuídela, porque si algo le pasa a mi hija no va a quedar una piedra sobre la tierra que yo no mueva hasta descubrir la verdad', contó.

Cristina le había ofrecido que se quede, que ella pronto se jubilaría y emprendería un negocio familiar del que Luciana también sería parte. Pero ella quiso seguir su vida con su marido en Brasil.

"No tengo la menor idea de qué iba a trabajar él allá, nunca me lo dijo. Y hasta donde sé nunca trabajó, es más, mi hija me contó que el 31 de diciembre no tenía cara para salir porque hay una página en Facebook que se llama Argentinos en Buzios... y me dice 'No tengo cara para salir ma, porque Pablo estafó a una chica en 600 reales y lo escrachó en esa página'. Supuestamente él alquilaba casas o cabañas o algo así”, recordó la mujer.

Ya para Navidad, Cristina dijo que le mandó un mensaje a su hija y que ella le respondió que no estaba siendo feliz. "Yo pensé en la nostalgia de estar lejos de su madre, de su hermano, de sus sobrinas que las amaba profundamente. Lejos estaba de imaginarme que ese 'No soy feliz' significara otra cosa”, dijo.

Para año nuevo, el 31 de diciembre, Cristina dijo que recibió un mensaje de audio por Whatsapp en el que Luciana le pedía que la llamara urgente. "Hablé por muchas horas a partir de ese momento con mi hija -calculo que deben haber sido más de dos horas por teléfono-, para tranqulizarla, para conformarla de alguna manera porque a mí el miedo y el terror me habían invadido de una manera que no la puedo describir”, relató.

"Nunca jamás la había escuchado así. Si algo caracterizaba a mi hija era ser una persona alegre, solidaria, de dar todo lo por el otro, dejar lo que estaba haiendo si alguien le pedía auxilio. Nunca jamás le ví una crisis de esa naturaleza”, manifestó.

"No había ninguna señal de que se quisiera quitar la vida, al contrario, ella se quería venir. Si ves las fotos vas a ver que si es una persona destruida que no quiere vivir o no. Mi hija era una persona que amaba la vida más que a nada sobre la tierra. Amaba estar conmigo, amaba su familia... quitarse la vida jamás”, aseguró la mujer.

La madre de Luciana siguió con el relato de los hechos: "A las 4 de la mañana recibo un mensaje del señor que me dice 'Señora por favor llame, no tiene misericordia de nadie, se tira al piso, rompe cosas'. Entonces por supuesto llamo y me atiende él. Me dice 'No quiere hablar'. Yo le dije 'P+ongala al teléfono, póngala al teléfono', y yo todo lo que escuchaba era como que ella estaba ahogada y le dije 'Hija, hablame, comportate como una mujer casada, parecés un bebé'... Lejos estoy de imaginarme qué es lo que estaba pasando en ese momento, lejos estoy de imaginarme. Por eso para mí hay algo que no cierra. Fue la última vez que hablé con ella, escuché ese ahogo de ella y no la escuché nunca más”.

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