Del operativo de búsqueda, participó Defensa Civil municipal
junto a personal policial y un baqueano conocedor de la zona de alta montaña.
Familiares de Reynoso, un hombre de 56 años, dieron aviso a
las autoridades a raíz de no saber nada de él desde hacía meses. El hombre
dedicado a la cría de ganado caprino solía venir cada dos o tres meses a
Fiambalá y extrañó el largo período transcurrido sin que diera señales de vida.
Fue cuando la familia pidió que trataran de ubicarlo en algún puesto
cordillerano.
Para llegar a Pircas Enterradas, sólo se accede a lomo de
mula, lo que dificultó la tarea de los baqueanos. Pero lograron conseguir mulas
que los llevaran a más de 4 mil metros de altura sobre el nivel del mar.
El jefe de Defensa Civil municipal, Hugo Quispe, contó con
satisfacción que "encontrarlo y saber que está bien, valió la pena el
sacrificio y agradezco al personal policial y al baqueano Paul Barrionuevo.
Fueron días agotadores, pero con un buen final para Santiago y la familia".