La joven trans trabajó seis días, seis horas diarias, a prueba en un salón de estética ubicado en avenida Güemes, a cuya dueña contactó a través de Facebook.
Luego de ese periodo a prueba, al siguiente día, la propietaria del salón le dijo que estaba despedida porque había llegado tarde, y que regrese a los días para cobrar lo que se le debía.
Cuando la joven trabajadora llegó al lugar para cobrarle en el día pactado, la propietaria la hizo ingresar a una oficina y le pidió que presente factura para poder pagarle. Según la joven, los trámites en la AFIP iban a ser iniciados una vez que logre conseguir el trabajo, cosa que no ocurrió.
En ese momento, y ante la negativa de la factura, la dueña se negó a pagarle. La joven comenzó a grabar con su celular el momento que se estaba tornando tenso, pero la mujer al darse cuenta, comenzó a agredirla.
Según consta en la denuncia radicada, la propietaria del local le clavó una lapicera en la mano y la rasguñó en distintas partes del cuerpo.
Inmediatamente, la trabajadora llamó a la Policía, pero la dueña se marchó antes que llegaran los efectivos. La esteticista radicó la denuncia penal correspondiente.