En el caso interviene la Unidad Judicial Nro 11 de Villa
Dolores, con actuaciones a cargo de personal policial de la comisaría de San
Isidro, donde fueron alojados los dos delincuentes que fueron detenidos.
La presencia de los delincuentes fue advertida por la
encargada del kiosco de bebidas y golosinas del estadio "Primo A. Prevedello”,
quien alrededor de las 9 hs. arribó al lugar para limpiar y acondicionar las
instalaciones, dado que esta tarde en esa cancha está previsto un partido
amistoso entre San Lorenzo de Alem y Aconquija.
La mujer se comunicó inmediatamente con el presidente de la
Liga Chacarera, Juan Carlos Sarmiento, quien se constituyó en el lugar y
denunció las circunstancias del suceso a la Policía, que además fue alertada que
dos de los ladrones habían sido sorprendidos y eran mantenidos retenidos en el
interior de la propia entidad. Los malhechores fueron detenidos, interrogados
brevemente sobre su dañino accionar y trasladados a la comisaría de San Isidro.
Junto a Sarmiento, rápidamente, llegaron otros dirigentes
del fútbol chacarero como Segundo Isaac Artero, Octavio Pacheco, Héctor Torres
y el intendente del estadio Guillermo Collantes, quienes realizaron una primera
evaluación de los daños ocasionados por los atacantes.
Si bien no hubo robo de dinero, porque en el lugar no se
dejan las recaudaciones (ayer jugaron Villa Dolores e Independiente), ni montos
por aranceles u otro tipo de ingresos, primeramente se advirtió un generalizado
desorden, con armarios y cajones rotos, tirados por el piso, y sus documentos,
entre ellos carné de jugadores, desparramados por las distintas habitaciones.
El asalto incluyó las oficinas centrales, donde funciona el
área administrativa, las salas de los distintos departamentos de fútbol, los
vestuarios de los árbitros y de los jugadores, donde se observan serios daños
en techos, claraboyas, paredes, puertas y ventanas.
Entre los elemento faltantes se contaban una bordeadora, una
bomba de agua de 2 HP, 9 candados, una máquina de escribir y una computadora,
que era la que se utilizaba para confeccionar las planillas de los partidos,
que fue posteriormente hallada totalmente destruida. Parte de estos elementos
fueron encontrados más tarde en medio de los pastos del sector sureste del
estadio, donde los delincuentes iban acumulando su botín.
El hecho causó inocultables gestos de desconsuelo y amargura
entre los dirigentes del balompié chacarero, quienes se quejaron porque "la
policía demoró media hora en llegar”, y que "recién lo hicieron cuando les
avisamos que dos de los ladrones todavía estaban acá”, alentando a que "ahora
esperamos el rápido y eficaz accionar de la Policía Judicial y el resto de los
investigadores, para que este nuevo robo a nuestra Liga se esclarezca
definitivamente”.