Según el Dr. Salavarría, "esa tarde, del lunes pasado,
mi defendido (Contreras), escuchó que le tiraban piedras a su perro y a su
casa. Cuando salió ve además que le había destruido el vidrio de su camioneta.
Por lo que entró en ira y alcanzó a un chico que iba del lugar. Discutieron,
hubo intercambio de insultos y amenazas, y ahí habría reaccionado".
El abogado Salavarría insistió que "no es la primera
vez que esto le ocurre a Contreras, ya que tiene con su hijo y un socio,
vehículos que trabajan de remises".
Al día siguiente del incidente, "le rompieron el vidrio
de otro auto en la Terminal de Ómnibus y ya van varios. Por eso radicó la
denuncia correspondiente en la Comisaría Departamental y se puso a disposición
de la Justicia. Cuando hablo de vendetta, es porque hay algo mayor, que la fiscal
está investigando, por eso no puedo adelantar nada".
Salavarría ratificó que "nos pusimos en contacto con la
familia del menor a través de su abogada la Dra. Paola González Pinto, porque
mi defendido quiere resarcir todo el supuesto daño ocasionado, pero la familia
no quiere aceptar ningún arreglo".
Pero reiteró que "hay algo más grande, detrás de este
caso”.