Lo hizo
junto a su abogada, Mónica Picco, según confirmó el secretario de Seguridad de
Córdoba, Diego Hak.
La defensora
de Gómez recibió la notificación que en su cliente pesa la imputación de
homicidio agravado por la ley de espectáculos deportivos y su intención es
llevarlo a cumplir la pena, que rondaría entre 8 y 25 años, a la localidad de
Bouwer.
De esta
manera, ya son cinco los detenidos por el crimen de Balbo, quien falleció esta
tarde tras agonizar durante dos días, luego de ser golpeado y arrojado desde
una tribuna del estadio Mario Alberto Kempes por hinchas de Belgrano, en medio
del clásico con Talleres.
¿Quién es "Sapito" Gómez?
Oscar Gómez,
alias el "Sapito", se transformó este fin de semana en el
"karma" de la familia Balbo, ya que tiene un proceso judicial abierto
por la muerte de Agustín y ahora está sindicado como el instigador del crimen
de Emanuel, lanzado por una boca de acceso del estadio "Kempes"
durante un clásico ante Talleres.
Lo cierto es
que Gómez no tenía prohibición de concurrencia a un espectáculo deportivo,
según reconoció Jorge Gómez, director general de la Policía de Córdoba Capital.
Desde esta
fecha, el Estado comenzó a hacerse cargo del derecho de admisión y, como Oscar
Gómez no figuraba en ninguna lista, logró entrar al estadio Mario Alberto Kempes
pese a estar acusado de matar en una supuesta picada al hermano de Emanuel
Balbo, en 2012.
El
"Sapito", que estuvo prófugo de la justicia hace más de 24 horas, es
una especie de maldición para la familia Balbo, ya que en 2012 participó de la
muerte del hijo menor del matrimonio y ahora fue apuntado como el autor
"intelectual y material" de la agresión a Emanuel.
Gómez es
integrante de la barra brava de Belgrano y pertenece a la facción denominada
"La Igualdad", enfrentada políticamente con la gestión de Armando
Pérez.
Por el
asesinato de Agustín Balbo estuvo detenido sólo un mes y esperaba el juicio en
libertad, lo que le posibilitó ir a la cancha.
Concurre
hace más de cinco años a los estadios tanto de local como visitante sin ninguna
restricción a pesar de que tiene una causa abierta en su contra.