Un policía de Recreo que se encuentra prófugo de la Justicia
por una causa de apremios sumó una nueva denuncia en su contra. La realizó el
jefe de Unidad Regional Nº 2, quien acusó al uniformado de solicitar coimas a
comerciantes de la ciudad. El caso es investigado por la fiscal Virginia Duarte
Acosta.
El oficial principal de apellido Mansilla fue denunciado el
sábado pasado al mediodía por el comisario mayor José Robledo, jefe de la
Unidad desde febrero pasado.
El comisario contó que el caso salió a la luz el martes
pasado, cuando autoridades de la Unidad Regional lo llamaron por teléfono para
comentarle sobre los supuestos pedidos de coimas realizados por Mansilla a la
dueña de una despensa conocida de la ciudad.
La comerciante aseguró que Mansilla concurría asiduamente a
su local a pedirle bebidas tales como fernet, gaseosas y cigarrillos "a
cambio de brindarle seguridad”.
En este sentido, el comisario se dirigió hacia el comercio y
habló con la vendedora, quien le confirmó lo sucedido e involucró "de lleno" al policía en
el hecho.
En detalle, la kiosquera le comentó al comisario Robledo que
el oficial Mansilla "en tres oportunidades” arribó al local comercial
pidiéndole bebidas y cigarrillos a cambio de "brindarle seguridad” y
"dejándola trabajar tranquila”.
Además, la dueña de la despensa remarcó que en las tres
ocasiones, Mansilla llegó con su uniforme policial y a bordo de una camioneta
ploteada con la inscripción de Policía de la Provincia de Catamarca, que se
supone es el móvil policial de la comisaría.
Robledo le pidió a la comerciante realizar la denuncia y
brindarle información de manera reservada sobre el hecho.
En este sentido, la mujer le manifestó que los hechos
ilícitos se remontan a fines del año pasado. En aquellas oportunidades,
Mansilla arribó al comercio, el 24 y el 31 de diciembre, entre las 22 y las 23
a bordo del móvil policial pidiéndole una supuesta "colaboración para
brindar en las fiestas de fin de año”.
La mujer también recordó que durante el desarrollo del
Festival del Cabrito Mansilla volvió a solicitarle las bebidas y cigarrillos a
cambio de brindarle seguridad, y le agregó "que si ella tiene algún
problema o incidente, acuda a él. Habiéndole proporcionado en esa oportunidad
un número de teléfono”.
La kiosquera dejó en claro que no era la primera vez que era
objeto de abuso por parte de funcionarios policiales y comentó que a fines de
2015 e inicios de 2016 otros efectivos de la Comisaría "en diferentes
ocasiones” también utilizaron la misma metodología para "aprovecharse y
sacarle comida, bebidas alcohólicas, gaseosas y golosinas a cambio de dejarla
trabajar en el negocio tranquilamente”.
La mujer concluyó al asegurar que "estos malos
momentos” fueron muchas veces acompañados de malos tratos de parte de los
efectivos, "con palabras indecorosas e irreproducibles contra su persona”
y amenazas que en el caso que no les brindara la coima ellos darían "una
orden y debería cerrar” el kiosco.
Antecedente
Mansilla había sido denunciado el 21 de mayo pasado por
haber golpeado a una persona durante un operativo policial y se negó a
someterse a una inspección corporal ordenada por la fiscal subrogante Jorgelina
Sobh. Desde ese momento, se encuentra prófugo de la Justicia.