El aberrante
crimen del matrimonio Guzmán, dos ancianos de 85 años que fueron degollados
durante la madrugada del lunes en Tapso, dio un abrupto giro anoche cuando un
ahijado de las víctimas confesó los asesinatos y dio detalles de cómo
sucedieron los hechos. Con ello, se descartaba que se hubiera tratado de un
caso de inseguridad, ya que no hubo robo, y se sospechaba que más bien fue un
caso extremo de violencia intrafamiliar.
Anoche
seguía en pleno trabajo la Justicia de Frías y la policía. Decenas de efectivos
trabajaban junto con un equipo del Ministerio Público para completar la
producción de pruebas y se supo que el detenido habría señalada el lugar donde
ocultó ropa manchada con sangre de los dos abuelos.
Las fuerzas
realizaban averiguaciones para determinar cómo fueron los últimos minutos de
los ancianos, quienes se encontraban en el interior de su vivienda y fueron
ultimados, previo a recibir una brutal golpiza.
La
aprehensión del acusado se produjo durante las últimas horas del martes por
orden de la Fiscalía. El hombre tiene aproximadamente 45 años y reside a
cuatrocientos metros de la casa de los ancianos. Al parecer, el acusado era un
asiduo concurrente a la morada de los Guzmán, quienes vivían solos.
Evidencias en su contra
También
revelaron que a raíz de las averiguaciones, los efectivos establecieron que las
víctimas esperaban al acusado en horas de la tarde-noche del lunes. Las
pesquisas determinaron además que el aprehendido tiene antecedentes penales por
violencia de género.
Si bien la
fiscalía -que aguarda reunir todas las pruebas-, mantiene la prudencia sobre el
caso, efectivamente se supo que tras permanecer detenido, el ahijado del
matrimonio Guzmán se quebró y confesó el crimen.
Antes de la
versión brindada por el supuesto homicida confeso, la Fiscalía había realizado
diversos procedimientos y barajaba tres hipótesis. Pero ninguna alentaba la
teoría de un asesinato por motivos económicos, ya que horas antes habrían sido
descubiertos casi $150.000 que las víctimas guardaban en la casa. Al parecer el
móvil que llevó al sujeto a cometer el asesinato sería un problema familiar.
Durante el
día, policías provenientes de la Capital y fiscales realizaron varios
operativos. No hallaron armas, aunque sí abundante cabello y pruebas genéticas.
Las pruebas,
con sangre, ahora son vitales para los genetistas del Poder Judicial, ya que
les permitiría intentar análisis de ADN.
Fuente: El
Liberal