El hombre era un pensionado por discapacidad, ya que tenía
movilidad reducida tras sufrir un ACV hace más de 10 años, y fue atacado
mientras dormía en el humilde monoambiente en el que residía solo.
Todos los domingos se juntaba con su familia, y debido a la
rareza de su ausencia, uno de sus hermanos llegó hasta su domicilio. Allí se
dio con el hecho de sangre una vez que trató de despertarlo y se dio con que
estaba envuelto en un charco de sangre.
Inmediatamente, llamó a la Policía y efectivos de la Comisaría
Séptima llegaron hasta el lugar. También intervino el fiscal en turno, Javier
Herrera, y personal de las divisiones de Homicidios e Investigaciones.
En principio se habló de que el hombre presentaba varias puñaladas,
pero con el correr de la investigación, se habría arribado que el sexagenario
había sido golpeado reiteradas veces en su cabeza con un elemento contundente.
Debido a la ausencia de señales de defensa por parte de la víctima,
se estima que el hombre fue atacado mientras dormía.
En la habitación estaba todo revuelto, producto de que el o
los ladrones habrían estado buscando elementos de valor para llevarse.
Cabe recordar que por el hecho dos jóvenes de 19 y 21 años,
y una mujer de 24, todos del mismo barrio, fueron arrestados en averiguación
del hecho.