Una mujer de 44 años, mientras se encontraba internada en una habitación de un sanatorio privado de la calle Chacabuco, denunció que un sujeto habría ingresado y le sustrajo un teléfono celular Samsung J-7, de color gris.
Tras averiguaciones practicadas, los investigadores lograron determinar que el aparato de comunicación habría sido vendido en un local comercial ubicado en la Avenida Belgrano al 400.
En la tarde de este martes, a las 17, materializaron un registro domiciliario en dicho local de reparación de teléfonos celulares, propiedad de una familia de apellido Leiva.
En el lugar, procedieron al secuestro del teléfono celular tomando intervención la Fiscalía de Instrucción Nº 2, a cargo del Dr. Mauricio Navarro Foressi, quien impartió las medidas a seguir, mientras que los moradores fueron supeditados a la prosecución de la causa.