El hombre de 50 años llegó a juicio acusado por abusos sexuales contra su hija cuando tenía apenas 7 años en 2007, en la ciudad de Belén. La denuncia la realizó la joven en 2017 en Buenos Aires, lugar de residencia en ese momento.
La Justicia en Buenos Aires realizó la Cámara Gesel, cuyos resultados complicaron al acusado. La causa fue girada a la Justicia catamarqueña. Sin embargo, en el desarrollo del juicio la propia víctima se retractó y aseguró que su denuncia fue una mentira.
A pesar del giro inesperado, el fiscal Gustavo Bergesio mantuvo la acusación contra el sujeto argumentando que la marcha atrás de la joven es un mecanismo de defensa propio de las víctimas de abuso sexual a tan corta edad.
Es así que en el momento de los alegatos, el fiscal pidió una condena de 6 años de prisión, aunque el tribunal de la Cámara Penal N°2 decidió tomar la declaración de la joven en el juicio y no hacer lugar al pedido de Bergesio.
Cabe recordar que el sujeto estuvo un año y medio privado de la libertad en el Penal de Miraflores.