“La idea en todo momento fue que se eleve a juicio para que se vean los detalles, que mi asistido actuó en legítima defensa”, explicó el letrado.
Por otro lado indicó que “fue un ataque en su domicilio por casi más de 15 personas por lo cual él se defiende de dicho hecho”.
“Está como homicidio simple, pero el problema es que yo necesito que se eleve a juicio para que se analicen todos los detalles”, expresó, y agregó que “estamos ante la figura de la legitima defensa a toda esta gente que irrumpió en su domicilio y le ha prendido fuego”, finalizó el abogado.
Como se sabe, en la causa, además de Olivera, están otros dos sospechosos de haber participado de la reyerta ocurrida en el barrio Virgen Niña el sábado 16 de junio de 2018 y que le costó la vida a Luis Américo Garribia y dejó a otros dos heridos.
La acusación más severa pesa sobre Olivera (homicidio calificado por alevosía), quien es considerado único autor del asesinato de Luis Garribia (17). Asimismo, está sospechado del intento de asesinato del hermano de este, Nicolás, quien murió luego a causa de una leucemia. Esta acusación la comparte junto a Gabriela Soledad Argañaraz, la que además está imputada por las lesiones provocadas a Brian Luján, un amigo de los hermanos Garribia.
Por su parte, Hernán Ulises Chanampa está sospechado por las lesiones graves provocadas a Nicolás y los golpes propinados a Luján.
Presuntamente, Luján había pasado por el frente de la vivienda ofreciendo una bicicleta. Olivera estaba fuera de la casa cuando tuvo un fuerte cruce de palabras con Luján a quien comenzó a golpear junto a Chanampa. Con un hierro le provocaron la fractura del tabique nasal.
Luján se fue corriendo hasta la casa de la familia Garribia en donde estaban sus amigos, a quienes les contó lo ocurrido. Los tres salieron presurosos hasta la casa de Argañaraz para cobrarse venganza.
Aparentemente, con palos y piedras, los tres amigos irrumpieron en la propiedad. Según la instrucción, los tres imputados salieron a su encuentro. Olivera, con un arma blanca, le habría asestado un puntazo en el pecho a Luis Américo y luego habría arremetido contra Nicolás, quien era sujetado por Argañaraz.
Luis Américo se desangró y cayó casi inconsciente en plena calle. Fue llevado en ambulancia, pero falleció antes de llegar al hospital San Juan Bautista. Su hermano Nicolás estuvo internado en grave estado, pero días más tarde fue dado de alta. Durante la internación le diagnosticaron leucemia y a fines de julio tuvo una recaída, fue internado y el 23 falleció.
Olivera, quien es el único de los tres que está con prisión preventiva, es defendido por Orlando Barrientos. Argañaraz y Chanampa por el defensor Roberto Mazzucco. Por su parte, la familia Garribia cuenta con el patrocinio del abogado Martín Molina, en tanto que Luján, quien también se constituyó como querellante, está representado por los abogados Sebastián Ibáñez y Gustavo Rentín Villegas.