En el lugar, se entrevistaron con un hombre mayor de edad, quien manifestó que al llegar a su domicilio se dio con la novedad que un sujeto, a quien habría sorprendido saliendo del interior del inmueble, le sustrajo un teléfono celular Motorola G-5 de color negro, adaptado para personas no videntes, para luego darse la fuga.
De inmediato y con las características brindadas, el personal policial interviniente realizó un amplio recorrido por la zona y, a los pocos metros del lugar, procedió al resguardo de un niño de 13 años y al secuestro del aparato de comunicación, que quedó en calidad de secuestro.
Se invitó al damnificado, a denunciar el hecho en la Unidad Judicial Nº 7, y tomó intervención la Fiscalía de Instrucción en turno, desde donde se impartieron las medidas a seguir.