Según se pudo saber, un allanamiento fue realizado en la casa de un hombre que sería funcionario del municipio. Quedó detenido y le secuestraron el auto. También del domicilio se secuestraron distintos elementos.
Aparentemente, y luego de la pericia del celular de la víctima, esta persona habría sido la última que tuvo contacto telefónico con Ibañez.
Además de este funcionario, dos personas más -uno sería un hijo suyo- están sospechados. A todos se les tomará muestras de ADN para cotejarlos con los de la mujer asesinada.
Como se recordará, la mujer, que tenía dos hijos, cursaba un embarazo de un mes y medio.
Según los resultados de la autopsia, la mujer fue asesinada brutalmente, de forma traumática, violenta, por asfixia y ultimada con una piedra.