El joven manifestó que en la madrugada de ayer, mientras se encontraba en inmediaciones al barrio Luis Franco, cinco sujetos lo habrían agredido físicamente a golpes de puño y le sustrajeron un teléfono celular Motorola G-3, de color negro, para luego darse la fuga.
Luego de realizar tareas investigativas, en la tarde de ayer, personal de la División Investigaciones de la Policía materializó un registro domiciliario en una vivienda ubicada en el sector “A” del mencionado barrio, propiedad de la familia Bustamante.
En el lugar y bajo las directivas de la Fiscalía de Instrucción Nº 8, a cargo de la Dra. Myriam Josefina López, los investigadores lograron recuperar el aparato de comunicación sustraído, que quedó en calidad de secuestro, en tanto que los moradores fueron supeditados a la prosecución de la causa.