Cleria Herrera comentó que el hecho ocurrió el pasado viernes en la puerta de su casa donde había dejado estacionado el auto, y en su interior se encontraba el tubo de oxígeno perteneciente a su marido.
En un descuido, personas desconocidas se apoderaron del vital elemento que utiliza Marcelo Andrada para poder vivir. “En la puerta de mi casa estaba el auto estacionado, y cuando me levanté a la mañana para llevar a mi hijo a la escuela, me dí con la puerta del auto abierta, y lo primero que me fijé es en el tubo de oxígeno y no estaba”, explicó la mujer.
Por este motivo, la damnificada solicitó que ante cualquier dato se dé informe a la Policía. La denuncia fue radicada en la Unidad Judicial N°10. “No le hace falta a más nadie, solo a las personas que requieren las personas electrodependientes, pedimos la colaboración que nos devuelvan”, pidió.