Gendarmería Nacional en los controles que realiza en las rutas del distrito de Fiambalá pudo detectar el pasado viernes que en la caja de una camioneta Toyota y tapado con nylon, se transportaba 14 caprinos faenados que procedían de la localidad de Antinaco y que venían directamente a la feria municipal.
Los animales fueron decomisados y estuvieron resguardados en el edificio de la fuerza. También se secuestró en el mismo lugar una arma de fuego (rifle), que el conductor no pudo demostrar su propiedad.
Luego de todo esto, por disposición de autoridades de la Municipalidad de Fiambalá, y por intermedio del área de Bromatología Municipal, se retiró la carne desde el edificio de Gendarmería Nacional, y en lugar de incinerar o darle otro destino social, se reintegró a una persona cercana a la delegación municipal de Antinaco, quien finalmente habría comercializado la carne en la vía pública, frente a una estación de servicios, burlando las leyes bromatológicas, Código Alimentario Nacional y a la propia Gendarmería Nacional, quienes procedieron dentro del marco legal y la función que les compete.
Fuente: elabaucandigital.com