“El peor mes de nuestras vidas”, señalaba una de las doce hermanas de Elba Ibáñez, calificando así al mes de abril, mes otoñal que las obligó regresar a Fiambalá en un viaje raudo y angustiante, habían matado a su hermana.
La familia Ibáñez es oriunda de la localidad de Tatón, 42 Km. al norte de Fiambalá. “Somos 12 hermanos de padre, y cuatro estamos en la Patagonia”, contaba Rogelia que vive en Caleta Olivia, su rostro deja traslucir que abril fue un mes lleno de angustia, incertidumbre y sin paz.
Como toda familia que quiere progresar, el horizonte parece estar más lejos de los pensado, varios de los hermanos partieron de Tatón en la década anterior algunos hasta la Patagonia y otros se afincaron en Fiambalá, como Elba que vino a estudiar el nivel secundario, y cursaba el terciario, fue mama de dos hijos uno de 18 y otro 7años.
“Mi hermana tenía una beca laboral en la Municipalidad, ganaba 2000 pesos mensuales, estaba como administrativa en Desarrollo Social, la Dra. Mariela Leiva actual secretaria, había decidido que vaya de personal de limpieza a una escuela, lo que la bajoneó mucho y estaba muy nerviosa y angustiada por esa decisión de bajarla de rango, eso le contó ella a mi madre”, señalo Rogelia.
En la misma área, también trabaja Lorenzo “Tito” Quiroga, el hombre que en definitiva terminaría produciendo un gran daño a la familia.
“El asesino de mi hermana trabajaba en la Municipalidad, no era empleado común, era un funcionario político, yo fui al municipio y nunca me supieron decir por qué a mi hermana la querían cambiar de lugar de trabajo”, señaló.
La familia hizo diez marchas en la que mucha gente acompañó pidiendo justicia, la que demoró un mes exactamente en dilucidar el aberrante caso. “A nosotros como familia nunca nos vinieron a visitar en nuestra casa desde el municipio, tuvieron sensibilidad cero, como seres humanos dejan mucho que desear, yo me encontré con la intendenta Paulón, fue a partir de una audiencia que pedí, ahí me dijo que estaba a disposición”, expuso.
La familia está convencida que el “funcionario” no es el único asesino, “alguien más está involucrado, tenemos nuestras dudas, pero alguien más participó, ojala lleguen todas las pruebas suficiente y que el asesino tenga perpetua”.
Atrás quedó abril, un mes para el olvido para la familia Ibáñez, pero muchas dudas encierran este aberrante caso.
Fuente: elabaucandigital.com