El secretario de Seguridad de la provincia, Orlando Quevedo, ordenó iniciar un sumario administrativo -paso previo a la situación de disponibilidad- a todos los efectivos policiales que durante la jornada del día en que desapareció Agustín Rasguido (noche del 25 de diciembre) cumplieron guardia en la comisaría de Bañado de Ovanta.
La medida obedece a las fuertes críticas que Verónica Rasguido, madre del joven asesinado, formuló contra la fuerza de seguridad de la provincia por no tomar con seriedad la ausencia del joven y no brindarle la ayuda necesaria para su pronta ubicación.
“Cerraron la comisaría con llave a las 2 de la madrugada”, había asegurado la mujer en el relato posterior a la muerte del joven. También afirmó que ella buscó a su hijo aquella noche en compañía de los amigos de Agustín.
La medida habría sido adoptada luego de escuchar los testimonios por la madre y familiares en una reunión en la que estuvo presente el ministro de Seguridad, Hernán Martel, y la madre del joven asesinado, Verónica Rasguido.