Todo se originó aparentemente por la versión de un vecino que dio cuenta que había visto a la menor subirse a un vehículo chico de color negro.
A raíz de ello, la mamá de la nena se dirigió a la Comisaría Sexta, donde contó que su hija había desaparecido del domicilio.
Inmediatamente se montó un megaoperativo de búsqueda que incluyó al resto de las comisarías pertenecientes a la Unidad Regional N°1, personal de los puestos camineros y hasta de la División Trata de Personas.
Al cabo de unas horas de intensa búsqueda, la niña fue encontrada en el baúl de un auto perteneciente a la familia, donde se había escondido. Presuntamente, tras un desencuentro familiar, la menor tuvo la idea de esconderse allí.
Finalmente, todas las versiones fueron descartadas, y la menor quedó junto a su familia.