Allí, los delincuentes causaron importantes destrozos y robaron inodoros, mingitorios y lavatorios de los baños, de la cocina se apropiaron de garrafas, hornallas y ollas, además de otros elementos de trabajo que estaban dispersos en diferentes sectores de edificio como mesas, sillas y libros.
Los malvivientes levantaron el techo de zinc del salón principal para poder ingresar y alzarse con todo lo que robaron.
Las autoridades de esta ONG lamentaron lo sucedido, y manifestaron que el lugar -por la cuarentena- se encuentra cerrado, fue blanco de robo en varias oportunidades.
“Esta no es la primera vez que roban y hacen daños en esta casita, lo que nos dificulta enormemente poder desarrollar las actividades con normalidad”, expresaron las autoridades.