Este miércoles, mientras se reanudaba la audiencia en la Cámara Penal N° 1 y se escuchan los alegatos de la Fiscalía en el juicio que tiene como acusados a Gabriel Leiva y Emmanuel Agüero como supuestos autores de los delitos de rapto y abuso sexual con acceso carnal, en las afueras se realiza como de costumbre, manifestaciones exigiendo justicia.
En la recta final del proceso, la víctima habló con los medios y compartió sus emociones. La joven visiblemente movilizada por las declaraciones de los imputados, expresó: "Es muy duro para mí todo esto, pero intento seguir por mis hijos y por mi mamá, aunque a veces no tengo ganas de vivir". Asimismo, hizo un fuerte llamado a la justicia para que se haga efectiva: "Mi remedio y mi medicina es la justicia. Lo que necesito es justicia, no una medicación para calmar el dolor y seguir. Mi medicina es la justicia justa, que sea efectiva".
Ayer el tribunal de la Cámara Penal N°1 escuchó a los dos últimos testigos y, tal como se había adelantado, también a ambos imputados, quienes pidieron contar su versión de los hechos de los que se los acusa. Según trascendió, Leiva lloró al negar los hechos ante el tribunal y dijo que nunca la raptaron ni abusaron de ella. El otro acusado, en tanto, reconoció haber mantenido relaciones con la joven, pero dijo que fueron consentidas y que su amigo “no pudo”.
Se espera que hoy, después de los alegatos de todas las partes, el Tribunal dicte su sentencia.