Rápidamente, los oficiales intervinieron para brindarle asistencia al detenido, logrando ponerlo a salvo antes de que la situación empeorara. La rápida reacción de los policías fue clave para evitar lo que podría haber sido una tragedia.
De inmediato, personal médico del SAME arribó al lugar y, tras evaluar la condición del preso, se determinó que fuera trasladado al área de Salud Mental del Hospital San Juan Bautista, donde recibiría la atención correspondiente.
El intento de suicidio de este detenido resalta la importancia de la vigilancia constante y la intervención oportuna en contextos de encierro, un tema cada vez más relevante en las discusiones sobre la salud mental en las prisiones. Gracias a la pronta respuesta de los oficiales y el equipo médico, se logró salvar una vida en una madrugada que pudo haber terminado de otra manera.