Crimen y Justicia

El narco peruano liberado por la pandemia, hoy prófugo por un triple femicidio

Alex Ydone Castillo, hoy prófugo de la Justicia argentina y marcado por su propia pareja, se convirtió en una figura clave dentro de la investigación por el triple femicidio narco de Florencio Varela. Su caso expone no sólo vínculos con el crimen organizado, sino también una serie de irregularidades judiciales que derivaron en su liberación durante la pandemia del COVID-19.
viernes, 10 de octubre de 2025 19:34
viernes, 10 de octubre de 2025 19:34

La aparición de Alex Ydone Castillo en la trama comenzó con una declaración de Celeste González, una de las imputadas en el caso, quien aseguró que las muertes de Brenda, Morena y Lara fueron una venganza tras el robo de 30 kilos de cocaína. Según la acusación, la droga le habría sido sustraída a Víctor Sotacuro, oriundo de Perú y vecino de la Villa 1-11-14.

Más tarde, Florencia Ibáñez, también detenida y sobrina de Sotacuro, complicó la trama: aseguró que el verdadero dueño de la droga no era su tío, sino su novio, Alex Ydone Castillo. Esto motivó que la Justicia emitiera un pedido de captura internacional contra Castillo, ordenado por el Juzgado N°4 de La Matanza, por el delito de triple femicidio agravado por ensañamiento, premeditación y alevosía.

Interpol Argentina recibió recientemente la orden de detención, a través de la “circular roja”, confirmaron fuentes judiciales.

Ibáñez declaró que Castillo estuvo presente en la zona durante la noche de los asesinatos. “En ese momento no sabía a qué iban. Después me enteré porque Alex me contó. Me dijo que le robaron droga a él y a la gente que le habían comprado”, aseguró.

Ydone Castillo pasa a ser, junto a David Morales Huamani (“El Loco David”) y Manuel Valverde (tío de “Pequeño J”), uno de los nuevos prófugos internacionales vinculados al caso. Según testimonios, no sería el único dueño de la cocaína, ya que existirían otros socios ocultos.

A diferencia de otros implicados, Ydone Castillo cuenta con antecedentes por narcotráfico. Ingresó indocumentado al país y obtuvo un DNI provisorio durante su detención en el Servicio Penitenciario Federal.

Su arresto se produjo el 13 de febrero de 2020, tras un pedido de captura internacional del Gobierno de Perú por narcotráfico. Sin embargo, fue excarcelado el 14 de abril del mismo año por razones humanitarias relacionadas con la pandemia.

Un fallo de la Sala II de la Cámara Federal (junio de 2022) explica que Perú no presentó, en el plazo legal de 60 días, la documentación necesaria para cerrar el proceso de extradición, lo que derivó en el archivo de las actuaciones el 26 de abril de 2021. El trámite se reabrió recién en diciembre de ese año, aunque nunca se concretó la entrega.

Según fuentes de seguridad, “Perú nunca mandó el pedido formal de extradición”, lo que permitió que Castillo permaneciera libre en Argentina durante años, mientras, según la acusación, continuó vinculado al narcotráfico.

La Justicia federal rechazó al menos tres veces los planteos de la defensa de Castillo. Sin embargo, la letra de la ley fue un factor determinante para su situación. Un alto funcionario explicó: “Una vez que se arresta a un sospechoso por la circular roja, no se lo puede volver a detener, salvo que un juzgado lo ordene. Esto ocurre sólo si Perú envía el pedido formal de extradición”.

Los abogados de Ydone Castillo sostuvieron que hubo un error en la identificación de la persona requerida, alegando que al momento de los hechos, él ya se encontraba detenido en Argentina a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de San Martín.

Hoy, Alex Ydone Castillo es uno de los prófugos más buscados por la Justicia argentina, acusado de ser pieza clave en el triple femicidio más sangriento de los últimos años. Su caso expone no sólo la complejidad del crimen organizado y del narcotráfico, sino también los vacíos legales y las falencias en los mecanismos de cooperación judicial internacional.

La búsqueda continúa, mientras el caso mantiene en vilo al país y plantea interrogantes sobre la eficacia de la justicia y el peligro de la impunidad.

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