El procedimiento tuvo lugar durante la mañana del 7 de octubre, cuando los uniformados detuvieron la marcha de un transporte de cargas proveniente de la localidad bonaerense de Moreno.

Al inspeccionar la cabina del camión, los gendarmes advirtieron irregularidades en el panel superior del habitáculo, donde descubrieron objetos ocultos dentro del plástico. Al continuar la revisión, hallaron también paquetes escondidos en los paneles laterales y debajo de un colchón.
En total, se incautaron 10 paquetes rectangulares con una sustancia blancuzca y polvorienta, junto a dos bolsas que contenían pastillas. Ante la presencia de testigos, se realizó la prueba de campo Narcotest, que confirmó que se trataba de 10 kilos 905 gramos de cocaína y 199 pastillas de metadona, un potente opioide sintético de uso médico restringido y no apto para consumo personal.

Intervino la Fiscalía Descentralizada de Río Grande, que dispuso la detención del conductor y el secuestro tanto del estupefaciente como del vehículo. También participó personal de la División de Aduana, que colaboró en las tareas de verificación y documentación del procedimiento.
El operativo se enmarca en las acciones de control y prevención del narcotráfico que Gendarmería Nacional realiza en los pasos fronterizos del sur del país.