Una mujer de nacionalidad peruana fue detenida cuando se disponía a abordar un vuelo hacia Francia, luego de que los agentes detectaran que en su valija llevaba 9 kilos de cocaína disimulados como suplementos proteicos y paquetes de frutos secos.
Según fuentes de la investigación, la pasajera había despachado su equipaje sin levantar sospechas, pero la imagen del escáner llamó la atención de los efectivos: los “paquetes” presentaban densidades irregulares y formatos incompatibles con alimentos o productos deportivos. Ante esto, la PSA decidió intervenir antes de que la mujer embarcara.

Al abrir la valija, los agentes confirmaron que se trataba de un intento de contrabando: los envoltorios estaban prolijamente sellados y etiquetados como suplementos dietarios, pero contenían ladrillos de cocaína de alta pureza. La pasajera quedó inmediatamente detenida por infracción a la Ley de Estupefacientes.

Fuentes aeroportuarias describieron el caso como un “entrenamiento fallido” para quien intentó utilizar un método de camuflaje casero que no superó ni el primer control. Desde la PSA recordaron que los sistemas de detección modernos permiten identificar cambios mínimos en la composición de los objetos y que los intentos de disfrazar la droga con alimentos, ropa o productos de uso cotidiano ya no surten efecto.
La mujer quedó a disposición del juez federal de turno, mientras que la droga será analizada y pesada oficialmente para profundizar la investigación sobre el origen del cargamento y la posible existencia de una red detrás del intento fallido de envío a Europa.