Al arribar al lugar, efectivos de la Comisaría Quinta encontraron un escenario de caos dentro del hogar, donde los moradores parecían estar involucrados en una disputa.
Al hablar con la familia, los oficiales descubrieron un objeto inesperado: un arma de fuego, oculta en uno de los rincones de la vivienda. Se trataba de una pistola Mahely calibre 22, equipada con 10 cartuchos, la cual no contaba con la documentación legal correspondiente. Ante esta situación, la policía procedió a secuestrar el arma y tomar control de la escena.
La Fiscalía de Instrucción en turno del Distrito Oeste se hizo cargo del caso, ordenando las medidas necesarias para avanzar con la investigación. La presencia del arma en un contexto familiar genera preocupación sobre la seguridad en la zona, mientras las autoridades continúan con los procedimientos pertinentes para esclarecer los hechos.
Este suceso reabre el debate sobre el control de armas y la violencia en el ámbito doméstico, temas de creciente relevancia en la sociedad argentina. La intervención de la justicia se mantiene firme en la búsqueda de respuestas ante este preocupante hallazgo.