Según trascendió, desconocidos cortaron el cerco perimetral del aeródromo, aparentemente para acortar camino hacia la Ruta Nacional N°60 o al polideportivo municipal. Pero no se limitaron a dañar el alambrado: también sustrajeron tirantes y dañaron estructuras internas, ocasionando un perjuicio económico significativo.
Desde la Municipalidad remarcaron que este tipo de hechos no solo afectan a las instalaciones públicas, sino que representan un riesgo potencial para la seguridad de las operaciones aéreas y los ciudadanos que circulan cerca del predio. Por ello, solicitaron colaboración a la comunidad para aportar cualquier dato que permita identificar a los responsables.
La investigación quedó en manos de la Policía de Catamarca, mientras se evalúan medidas para reforzar la seguridad en el aeródromo, considerado estratégico por su ubicación y potencial turístico.
Este episodio vuelve a poner en agenda la discusión sobre el crecimiento de los delitos contra bienes públicos en el interior provincial y la falta de controles en zonas vulnerables.